
El tejido adiposo se ha utilizado en cirugía plástica, tanto estética como reconstructiva desde hace años. Sin embargo como todas las actividades y muy especialmente en medicina, los estudios y avances nos hacen ser más capaces y eficientes, con lo cual obtenemos mejores resultados. Así hemos comprendido cómo hacer para que este tejido se preserve mejor en el sitio de implantación.
Con las técnicas actuales, este tejido se auto-injerta (nombre utilizado cuando un tejido es colocado en otra parte del cuerpo del mismo individuo), obteniendo resultados espectaculares, pero más importante duradero, por toda la vida y modificándose con el resto del cuerpo al presentarse aumento o disminución de peso.
Lo importante en esta técnica es el tratamiento que se da al tejido adiposo durante su obtención, así como la forma de colocarlo en la zona receptora, estas son entre otras: glúteos, senos, piernas, manos, cara.